En corto: si salen más platos que tarjetas pagadas, regalaste comida. Anota cada entrega en el momento y compara siempre pagadas contra entregadas.
Antes del día
- Dile a cada comprador cuándo y dónde recoge. Una hora o un rango en la propia tarjeta evita que todos lleguen a las 12.
- Reparte por tandas si son muchas tarjetas. Por ejemplo, de 11 a 12 y de 12 a 1, y deja la última hora para quien no pudo antes.
- Ten un solo punto de entrega con una fila clara, y otro para quien paga ahí mismo, para que las dos filas no se mezclen.
- Define el plan para los atrasados. ¿Se guarda el plato hasta qué hora? Decídelo antes de que alguien lo pregunte.
El día de la entrega
1. Revisa la tarjeta, no la palabra. “Ya pagué” no es una tarjeta. Pide el número o el QR y confirma que esté pagada.
2. Marca la entrega al momento. Si lo anotas “después”, se olvida, y cuando aparece un segundo comprador con la misma tarjeta no sabes quién llegó primero.
3. Una tarjeta se canjea una sola vez. Una tarjeta copiada vale lo mismo que la original hasta que alguien la usa, así que la segunda debe rechazarse. Con Fondyto el QR es de un solo uso: si alguien intenta canjearlo otra vez, te muestra cuándo y quién lo escaneó primero.
4. Cuenta las bolsas de vez en cuando. A media tarde compara platos entregados con tarjetas canjeadas. Si no cuadran, todavía estás a tiempo.
Al cerrar
Haz tres cuentas:
- Pagadas − entregadas = por recoger. Son platos que ya cobraste y siguen esperando.
- Entregadas − pagadas > 0: salió comida sin cobrar. Esa diferencia es dinero que perdiste.
- Por recoger sin dueño: decide si se venden ahí mismo o se regalan, y anótalo.
Sin internet también
En muchos locales la señal es mala. Que el control de entrega funcione sin conexión es lo que evita que se te caiga todo justo a la hora pico.
Sigue con el cuadre de caja para cerrar la actividad, o calcula cuánto te debería dejar en la calculadora.